
PUERTO FUTURO
Acá estuvo y permanecerá Puerto Futuro,
molo de atraque para cargamentos de sueños imposibles.
Velas al viento, esta nave señala la ruta a la región de la
utopía
para quienes crean en la invalidación de lo inverosímil.
Desde estos cimientos, en este lugar, siembra del odió, del horror, el espanto y la muerte, germinara vida
de la semilla del dolor, brotará alegría
de los dominios del espanto, al reino de la ilusión
Henos aquí, rebosantes y resueltos contemplando el retorno de nuestros dioses
observando extasiados el velamen de su nave, que cual un barco fantasma emerge desde el mar de la desdicha
navegantes que al impulso de los sueños se alejaron transitoriamente
Jamás lograron apagar vuestro espíritu indomable ni acallar vuestras voces, que a través de nuestras bocas continuaron entonando sus cantos
a través de nuestras rebeldías continuaron gritándose vuestras rebeldías.
Los cirios encendidos en las noches de los Miércoles
fueron el faro permanente de la espera, del regreso de nuestros injusticiados que hoy,
con estrepitosos sones, vuelven con guitarras, charangos, quenas, tambores
con lagrimas y risas de contento
a trasbordar su carga de consignas, poemas y canciones
con el espíritu intacto y acerado
ardiente siempre como nuestra sangre roja
como esas rojas banderas de combate desplegadas
roja como nuestros símbolos, como nuestras voces y gargantas,
como nuestros gritos, como la rebeldía que nos empapa y nos impulsa,
como nuestra congoja, roja como nuestra vergüenza y nuestra ira ante la injusticia,
como nuestra proclama y el encendido discurso que te nombra y que te llama
¡LIBERTAD!